Después de un suicidio


  • Aunque sea duro de afrontar, es necesario empezar a asumir que no va a volver para poder empezar a elaborar el duelo.
  • Trabaje sus emociones. No evite afrontar tus sentimientos, le ayudará en el proceso de duelo.
  • Ayúdese de los demás, hable con quien le pueda servir de ayuda.
  • Dese un tiempo.
  • Cuídese.
  • No tome decisiones importantes.
  • Respete la decisión, aunque no la comparta. No busque explicaciones, casi nunca se acaba de entender por qué alguien se quita la vida.
  • No sienta culpa ni se haga responsable de su muerte. Nadie lo es. No se martirice con lo que podría haber hecho porque seguramente lo ocurrido no ha dependido de ello.
  • Intente recuperar la rutina. Recupere su vida.
  • Siga adelante.
  • Su dolor no es una enfermedad, sino una respuesta normal a una situación altamente traumática, pero si persiste durante mucho tiempo o con mucha intensidad, busque ayuda profesional.
  • No se refugie en el alcohol o las drogas. Lo único que consiguen es empeorar la situación.
  • Relaciónese con personas en situación semejante, acuda a grupos de ayuda mutua o asociaciones. Compartir con ellas lo que le pasa y escuchar otras vivencias siempre es de gran ayuda.